Obituario para el Doctor Marco Antonio Díaz de León

(Publicado en El mundo del abogado de agosto de 2016)

 

 

 

“El negocio principal del hombre es vivir y

acabar de vivir de manera que la buena vida que tuvo,

y la buena memoria que deja, le sean urna y epitafio”

Francisco de Quevedo y Villegas

(Epístola XXXIX)

 

El 13 de julio de 2016 amanecimos con la triste noticia de que, un día antes había fallecido el maestro Marco Antonio Díaz de León Sagaón, extraordinario procesalista en materia penal.

Miembro de número de la Academia mexicana de Ciencias Penales y antiguo profesor del INACIPE. Fue un acérrimo crítico del nuevo sistema de justicia penal, lo cual le trajo como consecuencia tener que navegar contra el discurso oficial sostenido por la nueva generación de procesalistas y toda la cauda de cursos y bibliografía que pretendían arrasar con su obra.

Pero ¿Quién fue Marco Antonio Díaz de León Sagaón?

En el libro que Sergio Correa escribió sobre la Academia Mexicana de Ciencias Penales se puede encontrar una breve referencia sobre este penalista:

El Dr. Marco Antonio Díaz de León Sagaón, nació el 25 de diciembre de 1941, fue originario del Estado de Hidalgo. Fue Doctor en Derecho egresado de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Derecho de la UNAM, donde cursó también la especialidad en Ciencias Penales, la Maestría en Política Criminal, así como los estudios de la Licenciatura en Derecho.

Fue profesor por Oposición de Derecho Procesal Penal de la Universidad Nacional Autónoma de México e impartió esta asignatura en la Facultad de Derecho de la UNAM y de Acatlán, UNAM desde 1971. Igualmente fue profesor de la UNAM Acatlán, de las materias de Derecho Constitucional y de Teoría General del Proceso. Profesor de posgrado de: el Instituto Nacional de Ciencias Penales, de la Universidad Panamericana de la Universidad de Tlaxcala y de la Universidad de Coahuila, en la materia de Derecho Procesal Penal y en las especializaciones de Prueba y de Recursos en el Proceso Penal.

Miembro del Comité Tutoral de Derecho Procesal Penal del Posgrado en la UNAM,

Fue miembro de número en la Academia Mexicana de Ciencias Penales, a la cual ingreso en el año 1989, del Instituto Mexicano de Derecho procesal y Vicepresidente del Centro de Estudios de Política Criminal y Ciencias Penales.

Dictó más de cien conferencias sobre las especialidades mencionadas en distintos foros nacionales y del extranjero.

Desempeñó diversos cargos como los de Director General de Control de Procesos de la Procuraduría General de la República; Director General de Procesos de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal; Coordinador de Asuntos Especiales de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal; Coordinador de Asesores del Procurador General de la República; Director General Jurídico del Tribunal Superior Agrario y Magistrado Numerario del Tribunal Unitario Agrario del Distrito Federal.

Autor de varios libros como: Teoría de la acción Penal, Tratado sobre las Pruebas Penales, Diccionario de Derecho Procesal penal, Código Federal de Procedimientos Penales Comentado, Código de Procedimientos Penales para el Distrito Federal Comentado, Historia del Código Federal de Procedimientos Penales, Código Penal Federal con Comentarios, Derecho Penal Mexicano. La reforma de 1996, Delincuencia Intrafamiliar y Delitos contra Derechos de Autor, Historia del Derecho Penal y Procesal Mexicanos, así como de múltiples artículos en diversas revistas sobre las materias Penal y Procesal Penal.[1]

Apenas hace unos días se publicó en la revista Iter Criminis (INACIPE), la separata 2015 con un trabajo del doctoren el que aborda en 150 páginas, el estudio de algunos artículos del Código Nacional de Procedimientos Penales.

En lo personal, tuve la oportunidad de escuchar al maestro en el despacho del Dr. Ricardo Franco Guzmán, por allá del año 2007. A pesar de haber terminado una larga jornada en los tribunales agrarios, pasaba a ver a su antiguo maestro y amigo para hablar de lo que le apasionaba: las minucias del proceso penal. Durante algunas horas retomaba su cátedra para quienes lo escuchábamos en un espacio informal. Casi no había diálogo. Tomaba con mucha seriedad los tópicos planteados y le preocupaba la terminación de un viejo sistema bajo argumentos que no terminaban de convencerlo.

Poco tiempo después coincidimos en un rito cotidiano en el salón de profesores del INACIPE donde registraba su entrada y salida y luego, ese rito se terminó. En los últimos años dejó la cátedra, la novedad de los temas del nuevo sistema de justicia penal, paulatinamente se fueron apropiando de los diversos programas de estudio sobre la materia procesal penal. Se puso énfasis en el juicio oral y en las llamadas estrategias de litigación, pero todo a la luz de códigos inexistentes y de prácticas de otras latitudes. El maestro dejó su cátedra y con ello dejó también un gran vacío, sin embargo, su inquietud por la ciencia procesal se mantuvo vigente hasta el último de sus días.

Escribió sobre la arena movediza que es en estos tiempos abordar una ley o comentar un artículo de un código. Hoy en día las normas carecen de una temporalidad similar a la de otras épocas. Las leyes hechas sobre las rodillas requerían de una nueva composición, de modificaciones o supresiones, según el criterio del legislador. Así que muchas de las obras del maestro sufrieron el terrible deterioro que le dejaron los vaivenes legislativos. Y sin embargo, dos obras quedaron en pie para la posteridad: las relativas a la historia del derecho penal y su enorme tratado sobre las pruebas penales que, muy al estilo de Mittermaier, sobrevivirán por generaciones.

La ironía de la vida es que, el plazo de un nuevo sistema de justicia penal se cumplió y el doctor se fue. Dejó la antorcha de ingentes trabajos de interpretación de la ley. Muchos se quemarán antes de poder apropiarse de esa luz que no está hecha para improvisados. Sus obras son producto del tiempo, de su tiempo.

El doctor Díaz de León era un hombre práctico, fue magistrado agrario a pesar de que su vocación estaba con las ciencias penales. Había que trabajar para cubrir los gastos terrenales y, por otra parte, escribir y estudiar sobre el proceso penal para vivir. Ahora que ha partido, parafraseando a Borges, seguro estoy que sigue desentrañando el sentido del enigma y de las otras leyes.

Hasta otro día maestro.

[1] Cfr. Correa García, Sergio J., Historia de la Academia Mexicana de Ciencias Penales, Porrúa, 2001, pp. 749 – 750.

Recuerdo de dos jefes ( a propósito del día del maestro)

Esta semana tuve la grata oportunidad de reunirme con el Licenciado Ignacio Ramos Espinosa quien fue mi primer jefe en el ámbito jurídico (ya que mi primer jefe fue mi padre QEPD) y con el Dr. Ricardo Franco Guzmán, quien no solo ha sido mi guía en el ámbito académico y profesional por más de veinte años.

Con su presencia, me recordaron que si hay buenos jefes en el mundo que no solo lo llenan a uno de conocimientos sino de gratas experiencias al grado de deberles lo bueno que uno ha producido en el mundo jurídico.

Esta foto reúne distintos tiempos, desde que llegué al área de amparos (con mi gran amigo y maestro el Lic. José Andrade Corona) de la entonces Secretaría de la Reforma Agraria donde el Director General Jurídico me dijo: ¿no tienes trabajo? ven, aquí te tengo algo. Era el Licenciado Ramos Espinosa, que también había sido mi maestro de Derecho Administrativo.

Durante aquélla época de oficina, entre tantos papeles, papel carbón y máquinas de escribir, logré ganarme un puesto que no existía: hacer los recursos de queja.

Fue un año de mucho aprendizaje de una institución con la cual pude integrarme al despacho del Dr. Ricardo Franco Guzmán: El juicio de amparo.

¿Qué puedo agregar a esta página si no la gran admiración que me ha movido para seguir los pasos de mi maestro en el mundo del Derecho Penal, dando continuidad a sus ideas, a su trabajo científico, a difundir su pensamiento en la academia y tratar de seguir su ejemplo en el foro?

El Dr. Franco Guzmán ha sido mi ejemplo de vida profesional, fue mi maestro de Derecho Penal I y II en la Licenciatura, mi profesor de Teoría de la Culpabilidad en la maestría y mi tutor en el Doctorado, además de mi prologuista en tres libros y haberme dado trabajo como consultor en su despacho desde 2004; su espíritu y sus palabras me llenan de ideas para seguir escribiendo sobre su obra, que en tantas veces se ha quedado plasmada en los excelentes escritos que presenta a jueces, magistrados y ministros.

Pronto se habrá de publicar un libro más en homenaje a este gran maestro del Derecho Penal.

Haber encontrado a mis dos jefes en la misma comida fue para mi algo histórico, lleno de cosas buenas y gratos recuerdos. Por eso tomo esta pausa para aprovechar el día del maestro y escribir estas líneas en gratitud por su apoyo  de toda una vida.

 

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Presentación de la Revista Criminogénesis 21 de agosto

El 21 de agosto de 2104 tendré el honor de presentar la revista Criminogénesis en el INACIPE. Estaré con el estimado maestro Alejandro Carlos Espinosa y con el Dr. Raúl Carrancá y Rivas, ojalá puedan acompañarnos.

jueves 21 de agosto de 2014
16:00 h
INACIPE

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Librería Itinerante Porrúa (programa completo)

El miércoles 14 de mayo conversaré con los asistentes  a la librería itinerante (toluca, México)

 

Sin título

 

Aquí el programa completo:

 

Programa Libreria Itinerante

 

 

Porrúa

Entrega de veneras de los Colegios de profesores de Derecho Penal y Derecho Procesal Penal (Facultad de Derecho, UNAM)

 

El 7 de mayo se entregaron las veneras:
“Celestino Porte Petit”
“Raúl Carrancá y Trujillo”
“Fernando Castellanos Tena” y

“Iustitia et Ius”

los premiados fueron

El Secretario del Trabajo Alfonso Navarrete Prida
El Procurador General de Justicia del Distrito Federal Rodolfo Ríos Garza y

El Dr. Juan Carlos Ferré Olivé
(Universidad de Huelva, España)
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Librería Itinerante, Porrúa

Toluca, México, 14 de mayo a las 15 horas

 

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Winfried Hassemer

Winfried Hassemer

(17 de febrero de 1940 – 9 de enero de 2014)

Prof. Doctor, Doctor h. c. por múltiples Universidades Europeas y Latinoamericanas.

Hace unos días  falleció el gran penalista alemán W. Hassemer. Wikipedia le dedica unas cuántas líneas a su biografía, poco o casi nada nos dice de quién fue este magnífico maestro, que, derivado de su quehacer como juez, estudió y criticó las nuevas corrientes del Derecho penal.

Winfried Hassemer fue Catedrático de derecho penal, Teoría y Sociología del Derecho en la Universidad de Frankfurt, Alemania y de la cual él perteneció a la corriente denominada “Escuela de Frankfurt”, forjadora de varias generaciones de pensadores destacados, no sólo en el ámbito jurídico (Fromm, Adorno, Hans Albert, Ralf Dahrendorf, Henryk Grossmann, Niklas Luhmann, Georg Lukács, Karl R. Popper, Günter Rohrmoser, entre otros)

En 1996 fue nombrado magistrado de la Corte Constitucional Federal, donde fue responsable de los casos en materia penal y procesal penal, más tarde fue vicepresidente del Tribunal Constitucional Federal Alemán.

Luego de una fructífera vida académica, en la que compaginó la resolución de casos y la investigación, dedicó sus últimos años a recoger todos los reconocimientos de personas e instituciones que pudieron abrevar de sus trabajos.

Así ocurrió en octubre de 2008, cuando se le entregó un diploma en el Instituto Nacional de Ciencias Penales y en donde dio una cátedra inolvidable en torno a su crítica al Derecho penal del enemigo. Sentenció: “en Alemania ni siquiera tenemos leyes excepcionales para combatir la delincuencia organizada”, lo que había eran leyes duras, pero no excepcionales ni restrictivas de los derechos de todo imputado.

Es lamentable su partida.

Hassemer

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Aquí una liga a uno de sus trabajos sobre Derecho penal simbólico

http://neopanopticum.wordpress.com/2007/08/24/derecho-penal-simbolico-y-proteccion-de-bienes-juridicos-w-hassemer-2/

http://www.metajus.com.br/textos_internacionais/simbolismo-e-bem-juridico-Hassemer.pdf

 

 

Tribunal Constitucional Federal – Sala de prensa –

 

Comunicado de Prensa No. 1/2014 , de 10 de 01 2014

 

Winfried Hassemer

 

Bundesverfassungsgericht – Pressestelle –

 

Pressemitteilung Nr. 1/2014 vom 10. Januar 2014

 

 

 

Der ehemalige Vizepräsident des Bundesverfassungsgerichts

Prof. Dr. Dr. h. c. mult. Winfried Hassemer ist verstorben

 

 

 

Der ehemalige Vizepräsident des Bundesverfassungsgerichts, Prof. Dr. Dr.

h.c. mult. Winfried Hassemer, ist am 9. Januar 2014 im Alter von 73

Jahren verstorben.

 

Prof. Dr. Dr. h.c. mult. Winfried Hassemer wurde am 17. Februar 1940 im

rheinhessischen Gau-Algesheim geboren. Er studierte Rechtswissenschaften

in Heidelberg, Saarbrücken und Genf. Von 1963 bis 1969 arbeitete er als

wissenschaftlicher Assistent am Institut für Rechts- und

Sozialphilosophie der Universität des Saarlandes und wurde dort 1967

promoviert. Im Jahr 1970 legte er sein zweites juristisches Staatsexamen

ab und war anschließend als wissenschaftlicher Assistent am Institut für

Rechtsphilosophie der Ludwig-Maximilians-Universität München tätig. Dort

habilitierte er sich im Jahr 1973 mit einer Arbeit zum Thema „Theorie

und Soziologie des Verbrechens – Ansätze zu einer praxisorientierten

Rechtsgutslehre“. Im Jahr 1973 erhielt er einen Ruf an die Johann

Wolfgang Goethe-Universität in Frankfurt am Main. Bis zu seiner

Emeritierung blieb er dort Professor für Rechtstheorie,

Rechtssoziologie, Strafrecht und Strafverfahrensrecht. Von 1991 bis 1996

war er zudem Hessischer Datenschutzbeauftragter.

 

Am 3. Mai 1996 wurde Prof. Dr. Dr. h.c. mult. Winfried Hassemer zum

Richter des Bundesverfassungsgerichts im Zweiten Senat ernannt. Sein

Dezernat umfasste das Straf- und das Strafverfahrensrecht sowie

zeitweise das Staatskirchenrecht. In diesen Bereichen wirkte er als

Berichterstatter an zahlreichen wegweisenden Entscheidungen des

Bundesverfassungsgerichts mit, unter anderem zur strafrechtlichen

Rehabilitierung eines Soldaten, der von einem DDR-Militärgericht wegen

Fahnenflucht verurteilt worden war (BVerfGE 101, 275), zur

Wohnungsdurchsuchung bei Gefahr im Verzug (BVerfGE 103, 142) und zur

Vermögensstrafe (BVerfGE 105, 135). Besonderes Augenmerk legte er auf

einen angemessenen Ausgleich zwischen dem Sicherheitsbedürfnis der

Allgemeinheit und den Freiheitsgrundrechten des Einzelnen. Sein einziges

Sondervotum gab er in einem Verfahren zum Geschwisterinzest ab, weil er

dessen Strafbarkeit für verfassungswidrig hielt (BVerfGE 120, 224 [255

ff.]).

 

Vom 10. April 2002 bis 7. Mai 2008 war Prof. Dr. Dr. h.c. mult. Winfried

Hassemer zudem Vorsitzender des Zweiten Senats und Vizepräsident des

Bundesverfassungsgerichts. In seine Amtszeit fiel eine Reihe von

bedeutenden Verfahren, unter anderem die Einstellung des ersten

NPD-Verbotsverfahrens (BVerfGE 107, 339) und der Beschluss zur

„Rechtssache Görgülü“, der die methodischen Grundlagen für die

Berücksichtigung der Europäischen Menschenrechtskonvention im Rahmen der

nationalen Rechtsordnung bereitete (BVerfGE 111, 307). Durch seine

Fähigkeit, komplizierte Verfassungsfragen allgemein verständlich zu

erläutern, trug er zudem sehr dazu bei, dass das

Bundesverfassungsgericht in der Öffentlichkeit als bürgernahes Gericht

wahrgenommen wurde.

 

Nach dem Ende seiner Amtszeit arbeitete Prof. Dr. Dr. h.c. mult.

Winfried Hassemer als Rechtsanwalt in Frankfurt; zudem war er als

„Ombudsmann“ bei der SCHUFA und als „neutraler Mittler“ im Rahmen des

Compliance-Programms von Daimler tätig.

 

Der Verstorbene erhielt zahlreiche Auszeichnungen. Er wurde zum

Ehrendoktor der Universität Thessaloniki (1981), der Bundesuniversität

Rio de Janeiro (2001), der Universität Lusiada in Lissabon (2004) und

der Universität Pablo de Olavide in Sevilla (2005) sowie zum

Honorarprofessor der Renmin University of China (2005) ernannt. Im Jahr

2008 erhielt er das Große Verdienstkreuz mit Stern und Schulterband der

Bundesrepublik Deutschland sowie die Wilhelm-Leuschner-Medaille, die

höchste Auszeichnung des Landes Hessen.

 

Zuletzt lebte Prof. Dr. Dr. h.c. mult. Winfried Hassemer mit seiner

Ehefrau in Frankfurt.